• Tratamiento Médico.

 

Son varios los fármacos orales que existen en la actualidad para tratar inicialmente los casos de hiperplasia leve o moderada: extractos de plantas (Fitoterapia), Alfa-bloqueantes, Inhibidores de la 5-alfa-reductasa, Tadalafilo.  Sus resultados son variables.

 

  • Tratamiento Quirúrgico ( tratamiento definitivo).

 

Resección Transuretral de Próstata (RTU). 

 

Es un  procedimiento quirúrgico que ha sido utilizado ampliamente en el pasado y que se sigue utilizando por muchos urólogos, como el tratamiento quirúrgico estándar en las próstatas hiperplásicas de pequeño o moderado tamaño.  Se introduce un Resectoscopio a través de la uretra y se cortan múltiples fragmentos de tejido prostático.  La hemorragia que se produce al cortar los múltiples vasos que irrigan la glándula prostática es uno de sus problemas. En la actualidad está siendo desplazado por nuevas tecnologías quirúrgicas.

Vaporización Prostática.

 

 

 

 

 

 

 

Es el procedimiento terapéutico más innovador para la hiperplasia benigna de próstata. 

Exísten dos métodos de vaporización: 

 

Vaporización Plasmaquinética (por plasma TURis).

Vaporización con Laser Verde (Green Light XPS). 

 

Estas novedosas técnicas quirúrgicas son mínimamente invasivas y se realizan endoscópicamente a través del conducto uretral sin necesidad de incisiones. En estos procedimientos la energía se transfiere a las células del tejido de la próstata provocando una vaporización restringida, de forma local. Durante el proceso se retira con cuidado la estructura de la célula. Debido a la falta de generación de calor en el tejido circundante, este proceso también se denomina vaporización "en frío". De este modo, estas modernas tecnologías hacen posible vaporizar de forma selectiva capas superiores de tejido, sin someter el tejido circundante y los nervios a ninguna carga térmica innecesaria.

Vaporización prostática

A 0,20 mm, la profundidad de penetración térmica de la vaporización es menor que en el caso de la RTU tradicional. La coagulación simultánea de la superficie del tejido deja las superficies suaves y permite su desaparición prácticamente sin hemorragia. Debido a las buenas propiedades de coagulación, el procedimiento es particularmente adecuado para el tratamiento en pacientes con un alto riesgo de hemorragia (p. ej. en tratamiento anticoagulante).  Con estas nuevas tecnologías realizamos intervenciones más fáciles y rápidas, aumentando los niveles de seguridad y de comodidad de todos los pacientes.

Las principales ventajas de esta técnica son:

 

  • Minimización del sangrado.

  • Estancia media en el hospital de 24 horas.

  • Reducción del tiempo con sonda vesical tras la intervención, entre 12 y 48 horas según el tamaño de la próstata.

  • Mejoría de la micción nada más quitar la sonda.

  • Rápida incorporación a la actividad habitual.

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